Mostrando las entradas con la etiqueta fe. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta fe. Mostrar todas las entradas

viernes, julio 27, 2007

CD: Juan 3:16 y la teoría de la Trinidad



Un recurso de Defensores de la Fe: Juan 3:16 y la teoría de la Trinidad

Se dice que Juan 3:16 es el versículo más conocido de la Biblia; también es el más malentendido.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea no se pierda, mas tenga vidad eterna." (Juan 3:16)

Las teorías más conocidas sobre lo que enseña esta Escritura son:

1. Dios el Padre envió a su Hijo desde el Cielo a la Tierra. El Padre se quedó en el trono, el Hijo estaba en el mundo manifestado en carne.

2. Sólo creyendo en Cristo ya somos salvos, no es necesario el bautismo o el recibir el Espíritu Santo. Con tal de afirmar que uno cree, eso es suficiente.

En este estudio en CD refutamos las dos teorías expresadas arriba por medio de un estudio contextual de Juan 3:16, al mismo tiempo dejando que la Biblia misma exponga la verdad sobre esos temas. Este estudio revelará la unicidad del Dios que vino a salvarnos (I Timoteo 3:16; Tito 2:13; Juan 20:28) y la suprema necesidad del nuevo nacimiento (Juan 3:5; Hechos 2:38)

Disponible en audio CD dentro de los Estados Unidos por $8 más $3.69 para gastos de empaque y envío haga un clic AQUÍ.

Para ordenar el mp3 por $8 haga un clic AQUÍ.

Para ordenar el mp3 desde Centro y Sudamérica por $4 haga un clic AQUÍ.

Los que ordenen el mp3 recibirán un email con instrucciones para descargarlo.


— Defensores de la Fe

...

martes, febrero 27, 2007

La verdad sobre Juan 1:12


Algunos dicen que lo único que es necesario para ser salvo es "creer." Afirman que esa es la enseñanza de Juan 1:12, que dice:

"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios."

La aseveración que hacen es que el bautismo no es necesario, recibir el Espíritu Santo es opcional y vivir una vida santa es un esfuerzo que no es imprescindible.

¿Cuál es la verdad sobre Juan 1:12?

Veamos..



...

martes, enero 24, 2006

La verdadera Fe - parte 2


En nuestro análisis de la "fe" cristiana, podemos ver el argumento que Pablo hace al respecto en su primera carta a los Corintios, capítulo 15:


1 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis;

2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;

5 y que apareció a Cefas, y después a los doce.

6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.

7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;

8 y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.


Note que la base misma del Evangelio es un hecho histórico real. No es simplemente fe en algo etéreo, irreal, de otra dimensión; sino fe o confianza en un hecho que sucedió en el mundo tri-dimensional diario, sucedió en tiempo y espacio reales. Hay abundantes testigos de esto, de hecho, no sólo Pedro y los Apóstoles, sino también más de 500 hermanos, los cuales estaban vivos y podían ser entrevistados cuando Pablo escribió su Epístola. Eso es evidencia.

Note el siguiente argumento:

14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

Pablo afirma sin lugar a dudas que si nuestra fe no está basada en un hecho histórico real, entonces es en vano. Una fe sin evidencia es una fe vacía, hueca, vana, inservible.

17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.

19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.


Sin la resurrección de Cristo, no hay perdón de pecados, sin ese perdón de pecados, estamos muertos espiritualmente, sin oportunidad de salvación.

Si Cristo no resucitó, dice Pablo, somos los más dignos de pena.

Pero note la conclusión:

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.


Es decir, nuestra fe no es en vano. Está basada en algo veraz. No sólo esto, sino que ya que Cristo ha resucitado, entonces nosotros también tenemos esperanza de resurrección, porque Cristo es las primicias, el primer fruto, luego seguiremos nosotros.

51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados,

52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.


Es por esto que la aplicación de este Evangelio mediante la obediencia a Hechos 2:38-39 es tan importante:

38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.


¿Quieres tener una fe verdadera? Las puertas todavía estan abiertas.


•••

lunes, enero 23, 2006

La verdadera Fe - parte 1


(Representantes de diversas religiones se reunen para hablar cada uno de su "fe".)


Generalmente la gente del mundo piensa que la fe es algo ciego, sin evidencias. Como dijo un niño cuando le preguntaron qué era la fe, respondió: "Fe es cuando crees en algo que sabes que no es verdad."

Algunos teólogos modernistas inclusive enseñaron que la fe debe estar divorciada de la evidencia, porque según ellos, si hay evidencia, entonces ya no es fe.

Estas ideas son erróneas. La fe en las Sagradas Escrituras siempre está basada en algún tipo de evidencia, aunque no todo detalle esté explicado.

Tal vez la mejor definición de fe es "confianza".

Dios nos da evidencias de Su amor, y en fe, respondemos a Su llamado. Es decir, ponemos nuestra confianza en El.

La vida cristiana está basada en las evidencias de la inspiración divina de la Biblia, la evidencia histórica de la resurrección de Cristo, y la evidencia práctica del bautismo del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas (2 Timoteo 3:16-17; 1 Corintios 15; Hechos 2).

Cuanto más vivimos con y para Dios, vemos más evidencias de Su poder en nuestras vidas, por ende, nuestra fe o confianza en El crece contínuamente.

• Moisés creyó que Dios podía usarlo para librar a Su pueblo, porque vio las señales de la zarza ardiente, la serpiente y la mano leprosa.

• Pedro tuvo fe de caminar en el agua porque Cristo lo estaba haciendo.

• La mujer con flujo de sangre oyó de Jesús y confió que solamente tocandolo ella también podría ser sanada.

• Bartimeo oyó de los milagros de Jesús y tuvo fe que podía darle la vista.



Es como tener un amigo que nunca nos ha fallado, que siempre ha estado allí cuando le hemos necesitado. Puedo llamar a ese amigo y decirle que necesito que me lleve al aeropuerto a las 8 de la mañada del Viernes. Si mi amigo me dice que no hay problema. Entonces yo me siento confiado y hago mis maletas, y preparo mi pasaje y documentos. Tengo fe que a las 8 de la mañana, él estará llegando a recogerme. Tengo fe porque confío en él.

En mi vida personal, mi fe en Dios está basada en mi relación con Jesús. Tengo fe en El porque nunca me ha fallado. Confío en que El quiere lo mejor para mi, y sobre esa base puedo orar a Dios por aquello que necesito.

Tengo fe en Dios, porque confío en El.


•••