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jueves, mayo 18, 2017

¿Reconoceremos a nuestros familiares en el reino de los cielos?


¿Reconoceremos a nuestros familiares en el reino de los cielos?



La respuesta bíblica parece ser afirmativa por las siguientes razones:

            • Cuando alguien muere, la Biblia afirma que “fue unido a su pueblo”. Vea Génesis 25:8; 35:29; 49:29; Números 20:24; Jueces 2:10, etc.

            • Cuando el bebé de David muere, éste confiesa: “Yo voy a él, mas él no volverá a mí.” (2 Samuel 12:23). Parece seguro de que lo verá y de que podrá reconocerlo.

            • Cristo estaba seguro de que compartiría con sus discípulos en el reino de Dios (Lucas 22:17–18). Sería extraño que los discípulos se encontraran sentados en una mesa llena de personas extrañas; lo más seguro es que podrían reconocerse y compartir no sólo el gozo presente, sino las memorias vividas juntas. 

            • Imagínese llegar al cielo y que Juan no se acuerde de su hermano Jacobo, que murió como mártir por el Evangelio, o que Pablo no reconozca a Bernabé o a Juan Marcos; o que Daniel no reconozca a Sadrac, ni éste a Mesac, o Eliseo a Elías. O que usted no pueda reconocer a sus hijos, ni ellos a usted. No sería un lugar de perfectas relaciones, sino uno donde todos deberán forjar nuevas relaciones con personas desconocidas (1 Corintios 13:12).

            • Esta promesa de Cristo es explícita: “Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos.” (Mateo 8:11) Nuestra identidad no es borrada en el cielo.

            • Moisés y Elías, que habían muerto muchos siglos antes, aparecieron para hablar con Jesús en el monte de la transfiguración. No habían dejado de ser quienes fueron en vida (Mateo 17:3). El hecho de que los discípulos “reconocieron” a Moisés y Elías parece indicar que en vez de olvidar quienes fuimos y a quienes nos rodean, sucederá lo contrario, podremos conocernos unos a otros, aún cuando no nos hayamos visto personalmente. La familia de los salvos se agrandará en vez de reducirse.

            • De acuerdo a Jesús, el rico y Lázaro se pudieron reconocer el uno al otro en la otra vida, aún cuando uno estaba en el paraíso y el otro en tormento (Lucas 16:19–31).

            • Si hemos de encontrar “aliento” o "consuelo" en nuestra “reunión” en el arrebatamiento con Cristo y con los salvos que ya han partido con el Señor, entonces deberemos reconocernos unos a otros en el cielo; una reunión con extraños no serviría de aliento a nadie, especialmente si esa reunión durará por “siempre” (1 Tesalonicenses 4:13–18).

            • Aunque el tipo de relación que tenemos con nuestros seres queridos cambiará, todavía recordaremos quienes son y nos regocijaremos en su salvación (Mateo 22:29–30).

            • Si hemos de ser juzgados por nuestras “obras”, será necesario recordar a quiénes dañamos y cómo. Si no puedo recordar o reconocer a mi esposa, ¿cómo sería juzgado por los pecados que cometí contra ella? (o contra un padre, madre, abuela, hijo, etc.). Para pagar por lo malo que hicimos nuestra identidad y memoria deben estar intactas. Meter a la cárcel a alguien que tuvo un trasplante de cerebro por obras que no tiene memoria que cometió no tendría sentido. El castigo es una retribución, pero sin memorias, es simplemente abuso (Apocalipsis 22:12; 21:8).

            • ¿Cómo pueden los salvos regocijarse en una salvación si no recuerdan de qué fueron salvos y cómo? Nuestra gratitud por la misericordia de Dios sólo puede ser eterna si recordamos eternamente el mal que un día hicimos y cómo fuimos salvos por la gracia de Dios. Tales memorias por necesidad incluyen a aquellos con los que nos relacionamos cada día de nuestras vidas (Apocalipsis 22:11; 21:7).


¿Qué de nuestros familiares que no fueron salvos? ¿Cómo ser felices si ellos se perdieron?

            • La Biblia dice que Dios “enjugará toda lágrima” de nuestros ojos y borrará toda tristeza (Apocalipsis 21:4).

            • Viviremos en el gozo perfecto del Espíritu Santo sin límites; mientras que ahora tenemos las “arras” de esa herencia (Efesios 1:13–14).

            • Comprenderemos la justicia y perfecta santidad de Dios y tal vez la verdadera pecaminosidad y rebelión de aquellos que, de alguna manera, rechazaron la oportunidad que tuvieron de alcanzar la salvación en la gracia y misericordia de Dios. Dios será vindicado tanto en su amor como en su justicia (Apocalipsis 22:14–15, 17; 1 Corintios 13:12).


G. Jorge Medina
www.defensoresdelafe.org


* Parte de este material fue basado en el libro "The Glory of Heaven: The Truth About Heaven, Angels, and Eternal Life" por John MacArthur .


lunes, octubre 22, 2007

Los Misterios del Más Allá


Los misterios del más allá revelados por la Biblia. La serie en CD Al Otro Lado de la Tumba ya está disponible en un atractivo álbum que contiene 4 CDs, con estudios bíblicos sobre:

CD 1: ¿A dónde van los muertos? ¿Qué es el Seól o Hades? ¿Van los creyentes a un lugar diferente de los incrédulos?

CD 2: ¿Dónde está el Cielo? ¿Qué es el 'Tercer Cielo'? ¿Quiénes van al cielo?

CD 3: ¿Qué es el infierno? ¿Es real el infierno? ¿Está alguien en el infierno hoy?

CD 4: Lo que sucederá en la tierra después del Arrebatamiento de la iglesia. El orden de los eventos del fin. ¿Qué hay de la Gran Tribulación? ¿Qué es verdaderamente la Guerra del Armagedón?

El costo de este álbum dentro de los Estados Unidos es de $20 más $4.50 para gastos de empaque y envío.

Obtenga el album de CDs en Estados Unidos haciendo un clic AQUÍ.

Obtenga los estudios en formato mp3 en Estados Unidos, Canadá y Europa AQUÍ.

Obtenga los estudios en formato mp3 en Centro y Sudamérica haciendo un clic AQUÍ.

Órdenes de MP3, por favor envíenos un correo alertándonos de su orden a: faithdefenders(@)hotmail (.) com [sin espacios ni paréntesis.]


G. Jorge Medina
Defensores de la Fe
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jueves, junio 14, 2007

La Aterradora Realidad del Infierno


¿Es la doctrina del Infierno bíblica?

¿Sobrevive el alma humana a la muerte?

¿Qué es la muerte segunda?

¿Qué es el Gehenna?

¿Quiénes van al infierno?

Respuestas a estas preguntas en este estudio.




viernes, junio 08, 2007

¿Qué es el Cielo?


Parte de la serie: Al Otro Lado de la Tumba. "El Cielo: Mi Verdadero Hogar," explica lo que las Escrituras revelan acerca del futuro de los salvos después del arrebatamiento de la Iglesia.

La esperanza de los patriarcas del Antiguo Testamento fue una patria celestial, de acuerdo al libro de Hebreos, capítulo 11.

La esperanza de los santos del Nuevo Testamento fue la de ir a la "Casa del Padre."

En este estudio se analiza la realidad de la promesa de Jesús en Juan 14:1-4 de ir a "preparar un lugar" para nosotros, y la manera en que Su promesa se cumplirá.




Si desea obtener la Serie: Al Otro Lado de la Tumba, comuníquese con Mundo Pentecostal al 832-755-2333.


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martes, mayo 08, 2007

La Institución Católica se deshace del Limbo


El Houston Chronicle del sábado 5 de Mayo, 2007 reporta que la Institución Católica prácticamente se ha desecho de la doctrina del Limbo.

El Limbo, tradicionalmente, es un lugar que no es el Cielo ni se experimenta todo el dolor del Infierno; tampoco es el Purgatorio donde la mayoría de las almas católica van a purificarse antes de entrar al Cielo mismo. Se creía que los niños que morían sin ser bautizados (por rociamiento) irían a ese lugar por la eternidad, sin oportunidad de ingresar al Cielo.

El periódico reporta que "después de tres años de estudio, un panel de teólogos escogidos por el Vaticano ha declarado que el limbo es un concepto "problemático" que los católicos son libres de rechazar. La Comisión Teológica Internacional de 30 miembros dijo que hay buenas razones para creer que que los bebés no bautizados se van al cielo, porque Dios es misericordioso y "quiere que todos los seres humanos sean salvos"... Por más o menos 750 años, desde el principio del siglo XIII hasta mediados del siglo XX la enseñanza católica común era que todos los bebes que morían sin bautismo – así como los adultos que vivian vidas santas pero en ignorancia de Jesús – pasarían la eternidad en el limbo... La comisión del Vaticano enfatizó que no hay mención del limbo en la Biblia..."

Parece que el Papa Benedicto XVI está introduciendo cambios no esperados. Desafortunadamente hay tantas doctrinas mucho más fundamentales dentro del sistema romano que deben ser cambiadas, que todos los demás cambios son simplemente estéticos.

Cambios como esto del Limbo no son fundamentales sino más bien tácticas para hacer creer a los millones de católicos descontentos que el Vaticano está cambiando sus doctrinas para ser más bíblicos en su teología. "Cambios" parecidos fueron hechos después del éxito de la Reforma Protestante, especialmente a partir del Concilio Vaticano II. Ya pasaron varios años de esto, pero las doctrinas fundamentales de la Institución Católico-romana no se han movido. Siguen rociando en vez de bautizar (palabra griega que significa literalmente sumergir); siguen repitiendo Padre, Hijo, y Espíritu Santo en vez de bautizar en el nombre de Jesús; siguen negando la experiencia del bautismo del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas (a pesar de haber dado cabida no oficial al movimiento carismático católico); siguen fomentando las oraciones a los santos y las vírgenes en vez de acercarse directamente al trono de Dios; siguen fomentando la utilización de imágenes prohibida en Exodo 20 aún en la Biblia católica; todavía realizan el sacrificio antibíblico de la misa; etc, etc., etc.

Si desea información sobre las fechas en que algunas de tales costumbres católicas no bíblicas se establecieron escríbanos a faithdefenders@hotmail.com para que le enviemos el folleto en formato PDF sobre el tema ¿Del Cielo o de los Hombres?


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