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viernes, diciembre 23, 2005

Da Vinci y los Evangelios


El Código Da Vinci dice que durante el Concilio de Nicea "para la elaboración del Nuevo Testamento se tuvieron en cuenta más de ochenta evangelios, pero sólo unos pocos acabaron incluyéndose..." (Pág. 288).

Esto es obviamente falso. Tal número de "evangelios" es astronómico y no corresponde a la realidad. Cualquier persona con rudimentarios estudios del tiempo de Nicea podrá ver que para el 325 a.D. los cuatro evangelios del Nuevo Testamento ya eran universalmente aceptados por los cristianos.

De hecho el Concilio de Nicea no trató con el cánon bíblico, sino con la naturaleza de la Deidad.

Dan Brown, el autor del Código (en la foto arriba recibiendo un premio), ciertamente tuerce la historia para predicar el paganismo. No hay otro propósito para tales errores históricos en su libro.


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viernes, noviembre 04, 2005

El Cristo del Gnosticismo






El Código Da Vinci teoriza que los "evangelios" originales mostraban a un Cristo humano, no divino; especialmente, dice el autor Dan Brown, los evangelios encontrados en Nag Hammadi como el Evangelio de Felipe, el Evangelio de Tomás, y el Evangelio de María [Magdalena].

Brown indica que los gnósticos tienen el conocimiento del verdadero Cristo, el cual, dice él, no era para nada divino, sino un simple maestro bueno.

El problema de Brown es que no entiende que los gnósticos en realidad tenían a un Cristo menos humano, sino más etéreo, divino, y de otro mundo.

Los gnósticos tendían a separar al Jesús humano del Cristo Divino, haciendo de ellos dos seres distintos (¿suena esto familiar?). No fue el Cristo Divino el que sufrió y murió, fue simplemente el Jesús humano, o quien sabe, tal vez hasta fue Simón de Cirene y no Jesús.

Los tales "evangelios" vienen del segundo y tercer siglos cuando ya el gnosticismo se había introducido en la iglesia, pretendiendo ser cristiano. Pero tales escritos nunca fueron aceptados por la iglesia en general. Los evangelios de nuestro Nuevo Testamento vienen del primer siglo. Ciertamente están en mejor posición para darnos un retrato más real del verdadero Cristo.


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jueves, octubre 27, 2005

El Paganismo Contra-ataca








Cuanto más examinamos los libros y películas que están afectando a la generación presente, más nos damos cuenta que el Paganismo está volviendo a ser tan influyente como lo fue en la era pre-cristiana.

Harry Potter no es más que brujería. El Código Da Vinci es un libro de apologética del paganismo, disfrazado de novela. Wicca, Gnosticismo, Brujería están a la orden del día.

El cristiano debe asegurarse de entender los peligros de libros, películas, series de televisión y lo que enseñan. Muchos ni se dan cuenta que su pensamiento ha sido cambiado, influenciado por estos medios. La "cultura" social se adentra en la iglesia. Nuestros jóvenes en las universidades ni se dan cuenta que están siendo adoctrinados en un modo de pensar post-moderno donde la comodidad es más importante que la convicción. (Pregúnteles si les enseñan en contra de la Biblia y dirán que no. Pregúnteles si enseñan el relativismo y dirán que no. Pero al hablar de "tolerancia" no predican sino relativismo, y ponen a la Biblia en el mismo nivel del Qur'an, el Manifiesto Humanista o El Orígen de las Especies).

Necesitamos mostrar buenas alternativas. Si quitamos Harry Potter a nuestros niños, ¿qué les daremos en su lugar? ¿juegos de video? Espero que no. (De paso, ¿cuándo fue la última vez que investigó los juegos de video de sus niños o hermanos menores?

Sé que es trabajo, pero los padres deben invertir tiempo (y dinero) en cosas espirituales. Leer un buen libro de apologética básica será una inversión que podría terminar salvando a esos niños (Josh McDowell o Norman Geisler son buenos autores). O puede invertir tiempo en el garage, la pesca, u otro hobby. Pero sepa que cuando vuelva a la realidad, se dará cuenta que el paganismo se ha infiltrado en su casa.

Enseñe a sus hijos a razonar, no sólo a leer. Muéstreles cómo encontrar falacias en los argumentos del mundo, y cómo construir buenos argumentos de la fe. Al hacerlo así, no tendrá de qué preocuparse porque sus niños crecerán sabiendo discernir entre lo bueno y lo malo, entre lo cristiano y lo pagano.

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