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martes, agosto 27, 2013

Pensamientos Compartidos en Facebook – 6

Pensamientos Compartidos en Facebook – 6


"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros." (Filipenses 2:3–4)

• A. W. Tozer dijo, "No escuches a ningún hombre que no ha escuchado a Dios."

"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios." (Santiago 4:4)

• El pensar que uno es demasiado maduro o demasiado espiritual para ser tentado o para caer no es nada sino orgullo espiritual. ~ Jack Hayford

• Lo que no es predicado pronto será no practicado. ~ T. F. Tenney

• El conocimiento bíblico y la libertad cristiana no deben usarse de manera egoísta, sino que el amor debe motivar a todos los creyentes para atraer a muchos a la salvación (vea 1 Corintios 10:33 y el contexto). ~ G. Jorge Medina

• El orgullo, por más espiritual que sea, todavía es ORGULLO. ~ G. Jorge Medina

Proverbios 27:2
Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos.


• Nunca olvidemos que la viuda que dio dos moneditas dio más, no por la cantidad de dinero sino por la cantidad de su sacrificio. ~ G. Jorge Medina

• El cuerpo resucitado de Jesus fue físico (Juan 20:26-29; Lucas 24:36-43), pero sobrenatural e incorruptible (1 Cor 15:42). ~ G. Jorge Medina

• Un libro que cuenta la historia que dio origen a la epístola de Primera Corintios. ¿Qué problemas había en Corinto? ¿Qué tiene que ver la santidad de Dios con el cabello de la mujer? ¿Cómo y quién debe ejercer los dones espirituales? ¿Es propio que una mujer hable en la iglesia o debería estar en completo silencio?

Escrito en forma de novela fácil de leer, pero al mismo tiempo contiene notas explicativas de estudio muy profundas. "Descubriendo la Santidad de Dios". Obténgalo AQUÍ.

• Dios se da a conocer a través de sus títulos y acciones, como Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Pero recordemos que Dios tiene más títulos que esos; hay varios más en Isaías 9:6, Apocalipsis 1:8, 18, etc.
Si no vemos tales repeticiones de títulos como "personas divinas", tampoco deberíamos hacerlo con los títulos de Mateo 28:19. ~ G. Jorge Medina

martes, abril 11, 2006

A Dios no le importa el largo del cabello

A Dios no le importa el largo del cabello, ¿o sí?


(para entender mejor esta respuesta, vea primero los artículos abajo sobre "¿Le importa a Dios el largo de mi cabello?" de Marzo 27 y "Yo creo... Yo pienso... Yo siento..." de Marzo 28)


A Dios no le importa el largo del cabello. Bueno, por lo menos eso es lo que parece decir el siguiente mensaje recibido por email:

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A DIOS LO QUE MAS LE INTERESA SON LAS ALMAS QUE SE
PIERDEN. PARA ESO VINO NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. EL
MISMO LE DICE A LA MUJER ADULTERA "NI YO TE
CONDENO...". CONDENAR ES JUZGAR. ES EL SEÑOR EL
ENCARGADO DE JUZGAR Y SI EL USA A UNA MUJER CON PELO
LARGO O CORTO, O CON PANTALONES O CON FALDAS, O LO QUE
SEA O AL HERMANITO TAL O MAS CUAL, A FIN DE CUENTAS
QUIEN HACE LA OBRA ES EL, NO NOSOTROS. SOMOS VASIJAS
DE BARRO, IMPERFECTAS CON UN CONTENIDO PERFECTO
ABSOLUTAMENTE SANTO, PERFECTO: LA PERSONA DEL ESPIRITU
SANTO. ASI QUE EL USA A QUIEN EL QUIERE Y COMO QUIERE,
EL CONOCE NUESTROS CORAZONES, LA INTENCION DE NUESTRO
CORAZON, LAMENTABLEMETE NOSOTROS JUZGAMOS POR LAS
APARIENCIAS. MIENTRAS EL MUNDO AFUERA AGONIZA IGLESIAS
PERDIENDO EL TIEMPO EN ESTO Y AQUELLO, DESENFOCÁNDOSE
DEL PROPÓSITO DIVINO:SALVACION Y RESTAURACION DE LA
HUMANIDAD.

(Nombre omitido)


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En afán de tener un diálogo constructivo, respondimos con el siguiente email:

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Estimada hermana,

Muchas gracias por su email. Tal vez no se dio cuenta, pero en su email dejó una parte muy importante del versículo que citó. Cuando Jesús le dijo a la mujer adúltera "Ni yo te condeno" no la dejó en su pecado, sino que le dijo: "Vete y no peques más" (Juan 8:11). Es precisamente este motivo por el que enseñamos temas sobre santidad.

Es cierto que el condenar es algo reprensible y el juzgar de esa manera no debería ser realizado. Pero al cristiano se le manda a "juzgar con justo juicio" y a "examinarlo todo", y "probar los espíritus" (Juan 7:24; 11 Tesalonicenses 5:21; 1 Juan 4:1).

Aún más, se nos enseña a usar la Escritura para "enseñar, para redarguir, para corregir, y para instruir en justicia a fin de que el hombre (o mujer) de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."
(2 Timoteso 3:16-17).

Ciertamente nunca quisiéramos limitar qué o quién pueda Dios usar. El usó un asno en el Antiguo Testamento para darle un mensaje a un profeta, y también a Faraón para mostrar su gran poder y humillar a los dioses egipcios. Jesús mismo dijo en una ocasión que si los discípulos callaran "las piedras clamarían." Ciertamente Dios puede usar lo que él desee.

Puede ser que esté entendiendo mal lo que quizo decir ya que usted parece intimar en su mensaje que a Dios no le importa el largo del cabello, o que la iglesia no debe preocuparse de enseñar esto (aunque ciertamente está en la Biblia). Por ello, tengo algunas preguntas que me ayudarán a entender su posición:

1. ¿Dónde trazamos la línea de separación entre lo importante y lo que no es importante?
Es decir, ¿deberíamos hablar contra el homosexualismo, el abuso infantil, y otras cosas, o simplemente predicar el evangelio? ¿Por qué?

2. Una vez que alguien ha sido salvo, ¿deberíamos instruirlo acerca de lo que es y no es apropiado en la iglesia del Señor?
¿Deberíamos enseñarle la manera de vestirse para un culto, una cena especial, subir a la plataforma, etc., o dejarle que se ponga shorts para predicar o cantar un especial?
¿Si no enseñan al respecto, acepta su iglesia que suba una muchacha con mini-falda, con el estómago descubierto (para que se vea el anillo en su ombligo) y bastante escote a cantar un especial para la gloria de Dios? ¿Por qué?

3. ¿Por qué Pablo desperdició tanto espacio en sus Epístolas no predicando el Evangelio (las Epístolas son cartas a gente que ya era salva, a las iglesias) sino instruyendo a los creyentes en cómo vivir? ¿No debería mejor haber estado escribiendo cartas a la gente inconversa?

4. Si no fue un desperdicio, sino algo correcto, ¿No refuta esto la posición suya que todo lo que hay que hacer es predicar el Evangelio? ¿Por qué no?

5. ¿Específicamente, tiene alguna refutación a la evidencia presentada en la enseñanza sobre el cabello? Es decir, estaba la autora equivocada en su tratamiento del idioma Griego, de la historia, o de los versículos usados?

6.
Cuando Jesús mandó a sus discípulos a predicar el evangelio, también indicó que deberían "hacer discípulos de todas las naciones". ¿No implica el hecho de "discipular" el instruir al nuevo convertido en cosas como el ejercicio apropiado de los dones del Espíritu (1 Corintios 12-14), la necesidad de los frutos del Espíritu, y la necesidad de abandonar las obras de la carne (Gálatas 5), el orden de autoridad en el plan de Dios (1 Corintios 11), la absoluta necesidad de crecer y madurar, yendo más allá de los fundamentos de bautismos, imposición de manos, etc. (Hebreos 6), y el hecho que sin santidad "nadie verá al Señor" (Hebreos 12:14)?
¿Por qué?

7. Si usted tiene una idea diferente del discipulado o santificación de los creyentes, por favor compártalo con nosotros, junto con las Escrituras que apoyen su creencia.

8. ¿Se reune su iglesia cada domingo en la mañana y domingo en la tarde para salir a predicar de dos en dos por las calles? ¿Por qué si o por qué no?

¿O se reunen para la edificación mutua en alabanza, testimonios, lectura bíblica y predicación?

¿No cree que si ya son salvos no deberían perder el tiempo en eso, sino que más bien deberían enfocarse en predicar el Evangelio? ¿Por qué?

Creo que sus respuestas a estas preguntas le ayudarán a usted a formar una más clara posición sobre el tema, y nos ayudará a entenderla un poco mejor. Apreciamos mucho que haya tomado su tiempo para enviarnos su email.

Es bueno poder compartir la Palabra de Dios entre creyentes. Esto nos edifica mutuamente y cumple la exortación de Jesús de "Escudriñar las Escrituras" (Juan 5:39). De hecho, es tarea de la iglesia ayudar a los nuevos convertidos a aprender a vivir conforme a la voluntad de Dios, esto definitavemente incluye la enseñanza de las doctrinas de santidad y modestia.

Dios le bendiga ricamente



G. Jorge Medina

Defensores de la Fe
www.defensoresdelafe.org

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Si usted quiere darnos su punto de vista, puede hacerlo por email a faithdefenders@hotmail.com el cual será enviado también a la autora del artículo, o puede dejar comentarios a este mensaje abajo, en los enlaces al final del mismo.



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martes, marzo 28, 2006

"Yo creo... Yo pienso... Yo siento..."

"Yo creo… Yo pienso… Yo siento…"
(El Yo en contra de la santidad)



(Por favor lea primero el artículo de abajo)


Al meditar en enseñanzas bíblicas que tal vez requieren un poco más de entrega de nosotros, tendemos a minimizar la importancia de los tales basados en nuestra experiencia, opinión on sentimientos.

Por ejemplo, con relación al tema del cabello recuerde que conocer a "una hermana que se corta el cabello y es ungida de Dios" no es una garantía para un creyente apostólico. Nuestra única autoridad y base de fe es la Palabra de Dios, no dicha hermana.

Lo que generalmente se trata de decir con tal argumento es que si Dios requiriera un cabello no cortado en la mujer cristiana, entonces Él no bendeciría ni usaría a tal persona. Hay varios peligros en este tipo de racionalización.

1. Es falso. Dios nos utiliza por Su gracia, no por nuestra perfección. Si usted es sincero, deberá aceptar que a veces Dios le ha usado a pesar de su tendencia al chisme, el celo, el rencor, falta de oración, poca o ninguna lectura bíblica, etc.

2. Nos lleva por mal camino. Si hemos de aceptar a alguien como el estándar requerido por Dios, deberemos deshacernos de varios estándares bíblicos. Si el hecho de que Dios usa a una persona muestra que tal persona está obedeciendo todo lo que Dios requiere, entonces no podremos enseñar a nuestras iglesias a madurar en la fe. ¿Qué diría usted de los siguientes argumentos?

"Dios usa al hermano Jacinto al orar por los enfermos, y él no paga diezmos, por lo tanto no debe ser necesario pagarlos."

"Dios usa a la hermana Trifena para traer gente a la iglesia, y sus faldas son muy cortas. El largo de las faldas no le debe importar a Dios."

"Dios usa a tal predicador poderosamente y él no cree en el bautismo en el nombre de Jesús, por lo tanto no creo que sea necesario ser bautizado."

"Agustin no habla en lenguas pero es un varón muy piadoso, de oración y trabaja duro en la iglesia. Ya que muestra esos frutos yo creo que tiene el Espíritu Santo, por lo tanto hablar en lenguas no es necesario para recibirlo."


Argumentos similares son usados a varios niveles por diferentes personas. Y aunque respetamos su opinión, su creencia y sus sentimientos, preferimos aferrarnos a la revelación divina, y no a la subjetiva experiencia de la gente, las imperfectas ideas de los líderes religiosos de este mundo, o al hermano o hermana tan llenos de Dios que no han cumplido con los requerimientos bíblicos.

3. Termina en un relativismo destructivo. Si la experiencia de un hermano o hermana se convierten en nuestra regla para juzgar una doctrina como bíblica (cuando debería ser la doctrina la que juzgue la experiencia de tal hermano o hermana), abrimos una Caja de Pandora donde no podemos enseñar con libertad. Siempre habrá alguien que tenga una "experiencia" diferente, o que conozca a alguien más que no cumple con tal cosa y "Dios los usa". No podremos, de allí en adelante, definir temas doctrinales o de santidad. Esto llevará a bajar los estándares para acomodarlos a la experiencia de la gente. "Todo es relativo" será la orden del día, y "cada quién hará lo que bien le pareciere", que fue la causa de tanta apostasía durante el tiempo de los Jueces de Israel.

Nosotros respondemos a Dios directamente, no a un pastor, sacerdote, concilio, ni a nuestra propia conciencia. El único éstandar confiable, la regla infalible se encuentra en la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre: La Biblia.


G. Jorge Medina
Defensores de la Fe
www.defensoresdelafe.org


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